El cierre contable: esa carrera contra reloj
- olgagarceran2
- 1 oct 2025
- 1 Min. de lectura
El cierre contable anual es como esa visita al dentista que sabes que llegará: duele, pero es inevitable. Cada diciembre, los contables se arman de valor, calculadora en mano, como héroes modernos listos para enfrentarse a monstruos llamados “ajustes de fin de año”, “provisiones” y “conciliaciones eternas”.
Porque seamos sinceros:
Siempre aparece esa factura perdida que nadie recuerda haber emitido, pero que milagrosamente surge el 30 de diciembre.
Los asientos de regularización se multiplican como Gremlins después de medianoche.
Y la conciliación bancaria… bueno, digamos que se parece más a una novela de misterio que a una simple tarea contable.
El contable, mientras tanto, con la cabeza humeante y rodeado de post-its de colores, se pregunta: “¿Por qué no le hice caso a mi padre y me hice pastelero?”.
Y lo peor: cuando, por fin, el balance parece cuadrar… alguien llega y dice:“Perdona, encontré esta carpetita con facturas que faltaban”.
Pero tenemos una buena noticia…
No tienes que enfrentarte solo a esta épica batalla. En TG Consultores conocemos cada truco del cierre anual (sí, hasta cómo domar conciliaciones rebeldes). Nos encargamos de revisar, ajustar y cuadrar tu contabilidad para que tú puedas respirar tranquilo y, por qué no, brindar por un año nuevo sin sustos contables.
TG Consultores: tú sobrevives al cierre, nosotros nos ocupamos del resto.




Comentarios